noviembre 23, 2009

Vienen tiempos mejores

Lo dije hace más de un año cuando cerraba el Christian Science Monitor. También en ese post sostenía que cerrarán más diarios y bajará el precio del papel. Debió ser un poco temerario porque cualquier cosa podía pasar, pero está ocurriendo y ya no sé si es suerte o coincidencia... Alguien me retrucaba con que cerrarían los molinos de papel y mantendrían los precios arriba y yo quierovalecuatro con los pinos que siguen creciendo y que se plantaron para eso y que el día que haya menos diarios habrá menos bosques...

A los académicos que dicen que el precio del papel no baja les recomiendo este artículo de Jorge Fontevecchia en Perfil (y les recuerdo que JF compra papel todos los días). También va este de Roy Greenslade en The Guardian.

Ahora digo más. Los diarios que van a terminar cerrando son los pelotilleros / chupamedias del poder. Son ellos los que están jugando sus últimas cartas y bailan al son de la orquesta del Titanic mientras los lectores se les escapan por la grieta de la obsecuencia. Ya sobornarán a un marinero para que les haga lugar en un bote salvavidas.

Al final del túnel vienen tiempos mejores, también para la prensa independiente.

Hay otra historia detrás de Papel Prensa y el poder en la Argentina. Algo dice Fontevecchia en su artículo, pero eso es para otr post.

noviembre 22, 2009

Líderes de papel

Entre mis historias de premios, Gazeta Mercantil se lleva el primero. Ese diario, que ya no existe ni en Brasil, tuvo un desembarco en la Argentina que terminó en una edición semanal que salía con unos cuantos diarios del interior con el título de Gazeta Mercantil Latinoamericana, entre ellos con El Territorio de Posadas por los años 1998 y 1999.

Un buen día, desde la dirección de la Gazeta, nos enviaron instrucciones para seleccionar al Líder Empresario que integraría el Foro de Líderes del Mercosur. Había que elegir uno en cada provincia donde circulaba el periódico y entre ellos se resolvería el líder nacional. Así que nos pusimos manos a la obra y después de sopesar las condiciones y los candidatos resolvimos cuál era el líder empresario misionero y enviamos su nombre a las oficinas de Gazeta en Buenos Aires.

En una llamada telefónica de rutina se nos ocurrió preguntar al diario de Corrientes -la provincia vecina- a quién habían elegido (El Territorio es el principal diario del nordeste de Corrientes y en esa época era accionista principal un empresario de esa zona). Habían elegido... al director del periódico.

Con curiosidad decidimos preguntar en Formosa, otra provincia del nordeste argentino. También ellos eligieron al director del diario.

Y al título nacional se lo quedó el vicepresidente para la Argentina de Gazeta Mercantil Latinoamericana.

Por pudor ajeno no nombro a los premiados.

Conductas como ésta afectan el corazón de un diario porque van directo contra su credibilidad interna, esencial para la externa.

Fatal.

Felicidades al Gobierno de Kosovo

Los encargados de las Relaciones Públicas (o Comunicación Institucional o como se llame) del Gobierno de Kosovo están de enhorabuena. Su última operación ha sido un éxito: El País y La Vanguardia coinciden hoy en publicar una entrevista con el primer ministro, Hashim Taçi, quien insiste al gobierno español a que reconozca de una vez que Kosovo es independiente de Serbia, como ya hicieron la mayoría de los estados de la UE y los EEUU. Se acompaña con reportajes sobre ese país que mueven a la compasión, etc.

A uno le gustaría a) conocer el nombre de la agencia que ha asesorado este trabajo, un auténtico clásico y b) preguntar a la susodicha por los gastos de la operación. Morboso que es uno.

[Honestamente, uno advierte al gobierno kosovar: no tiren su dinero, no sean locos. Ustedes han elegido muy bien los medios y el día para llegar con seriedad al actual Gobierno español. Pero España jamás reconocerá a Kosovo: eso sentaría un precedente fatal respecto a las aspiraciones independentistas en Catalunya y en el País Vasco, por mucho que ustedes vendan Kosovo como un "caso único". Desengáñense].

noviembre 21, 2009

Más chistes sobre premios

Cuando era decano de una facultad, hace muchísimos años, me llamaron para juzgar un concurso de fotografía organizado entre los alumnos, que usaban seudónimos para no influir en los jurados. Después de decidir los premios, el organizador abrió los sobres para ver si le estábamos dando el premio a quien no se lo merecía.

Algo parecido nos pasó con unos premios que entregaba el diario. En un caso se sorteaba un auto entre los que habían enviado sus cupones para no recuerdo qué concurso. Hacíamos fuerza para que le tocara a alguien que lo necesitara, pero le tocó al padre de una empleada del diario, que ya tenía un buen auto y que lo vendió enseguida. Se nos cayó la nota.

Quizá fuera para evitar estos disgustos que los proveedores de un bingo nos ofrecieron digitar el ganador como una gran fortaleza del producto: "¿dónde quieren que salga? ¿quién quieren que gane? Eso se puede decidir cuando quieran..."

En una fiesta de fin de año en la que se sorteaban premios entre los empleados, uno del taller -que debía ser tan matemático como los del bingo- se vino con su mujer y dos hijos. No se cómo hicieron, pero se llevaron los mejores premios y se tomaron hasta el agua de los floreros.

La Liga de Madres de Familia entrega todos los años unos Óscar de madera con toca de Santa Clara a quienes han cumplido con ciertos méritos: un par de ellos sostienen libros de mi biblioteca. Cuando asistí a la primera ceremonia conocí la razón: había unas 300 estatuitas y en la sala no más de 200 personas.

Me queda el mejor de todos, el premio de Gazeta Mercantil, para otro post.

noviembre 20, 2009

Vuelve el apocalipsis demográfico

Suenan de nuevo los clarines del apocalipsis demográfico. ¡Campaña a la vista! El mensaje es el de siempre: el mundo necesita menos gente –gente pobre, claro.

Hace dos semanas, The Economist canonizaba la baja natalidad y el control de población como factor de desarrollo en uno de sus leaders y en un largo –y argumentado– briefing. Esta semana es Le Monde quien lleva en portada el enésimo informe pesimista de la ONU sobre la cosa. Enseguida entrarán en juego La Repubblica, Süddeutsche Zeitung y el resto de sospechosos habituales. Se admiten apuestas.

El control de población es un asunto sobre el que el periodismo mantiene una de esas sospechosas unanimidades que cancelan la actitud profesional de contrastarlo y comprobarlo todo. Le Monde, por ejemplo, titula en condicional. Pues vaya.

Sorprende la facilidad con que ganan portadas los partidarios del control de población (de la pobre, la más indefensa, repito) y la ferocidad con que se maltratan y desprecian las soluciones alternativas.

Es tan setentero todo esto.

Esperanza clonada

Ven lo que digo cuando digo que sería más redituable si entre varios diarios tenemos un solo fotógrafo: mandaría fotos bien distintas a cada uno en lugar de tener distintos fotógrafos que toman la misma foto que después ponemos todos en portada.

Kindle boy

Me la envió GM (La Rubia) y se lo agradezco. Dice que ya les hablaba de esto en nuestras clases, hace por lo menos quince años, y es verdad. Pero la foto es terrible: ese canillita (como los llamamos por estas playas) está a punto de estropear el Kindle en las mismas narices del suscriptor. Si hay una bondad en el modelo del papel es el papel mismo, que permite, entre otras cosas, tirar el diario como si fuera una piedra sin que pase nada. No podremos hacer eso con el Kindle ni oiremos el ruido del diario contra la puerta como una campanada que anuncia la llegada de las noticias. El error de la foto es que el Kindle no llega en bicicleta ni caminando sino que acompaña al dueño. Y las noticias -esperemos que el periodismo de calidad- llegará por otros medios al Kindle, o como se llame el invento que intente suplantar el papel.

noviembre 19, 2009

Esto tampoco es periodismo


Gracias a Maco P.

Lecture break

El post de los premios provocó que consiguiera la presentación completa en la que Tomás Ondarra cuenta (lo hizo en Córdoba, la vieja) porqué los premios lo traen sin cuidado. Celebro la presentación de Tomás y la de Jaime Serra, que nunca ganó el premio Peter Sullivan a pesar de merecerlo como nadie. A la de Jaime pude asistir en carne mortal en el Centro Borges de Buenos Aires hace poco más de un mes. Pero decía entonces y digo ahora -con resaca visual por las gastronómicas fotos de la cumbre de Córdoba y videitos cerveceros del EBE de Sevilla- que lo bueno de los congresos, seminarios, cumbres y otras reuniones sin nombre, es volver a verse. Por eso las presentaciones deberían ser apenas un corte entre las comidas, cenas, pasillos, fiestas, bailoteos, terrazas, copetines, aperitivos y mesas redondas (pero con tenedor y cuchillo). Imagino un congreso que sea todo coffee y que apenas nos molesten con algún lecture break: una o dos presentaciones por día, pero superlativas, como las de Jaime o de Tomás, para pensar y avanzar.

Habría que desterrar de los encuentros a los yomeamo, a los consultores y a los que aburren a los asistentes con lo que todos saben; a los que se citan a sí mismos, a los que dan tiempo al público depués de cada frase para digerir sus sabias palabras, a los que preguntan con editoriales y a los que empiezan cada respuesta con un "buena pregunta". También a los tarjeteros, a los vendedores de ilusiones, a los liantes, a los embaucadores de inocentes y a los colados que se comen nuestros bocaditos.

¡Muy bien Paco!

Paco Sancho es un hombre brillante (y esto es una tautología, claro). Ayer se mandó dos tuits de la altura de dos campanarios:
El periodismo está perdiendo el tiempo (y el norte) con la inmediatez. Sigue imperando el qué dicen sobre el qué pasa.

La tendencia de los medios de comunicación es parecerse cada vez más a una casa de citas (por lo de las comillas).